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La vergüenza en la adolescencia…

… o por qué las personas adolescentes se sienten cohibidas y se vuelven tímidas en ciertas situaciones.

Seguramente ya habrás comprobado que las personas adolescentes de tu vida se avergüenzan en situaciones en las que antes no sentían vegüenza. Quizá en su infancia cuando les dabas un achuchón en público, comentabas algo sobre su aspecto delante de la gente, o proponías hacer algo que siempre hacíais juntas no reaccionase con rechazo.

En mis años de experiencia profesional he observado repetidamente que cualquier tipo de exposición hacia el mundo que tenga que ver con su aspecto o sus preferencias es un disparador inmediato de la vergüenza. Inmediato por aquello de los impulsos que te cuento aquí.

Cuando estamos ante una persona adolescente es muy importante tener en cuenta que se encuentra en un momento de búsqueda de su identidad, de reafirmación de su yo, y que su percepción de lo que pueden pensar las demás personas es mucho mayor que cuando hablamos de personas en otros momentos de su ciclo vital. 

“Medita bien los comentarios que quieras hacerles sobre sus preferencias”.

A causa de la fase evolutiva por la que pasa su cerebro, las personas adolescentes creen que las demás personas están pensando en ellas y analizándolas constantemente. Pueden sentirse observadas todo el tiempo y esto hace que se muestren tímidas, se sientan cohibidas, dejen de actuar con normalidad y reaccionen de forma impulsiva. Se sienten así aunque no sea cierto que alguien las está observando y analizándo.

Esto quiere decir que cualquier tipo de comentario que hagas con relación a ellas delante de otras personas o en soledad (así de poderosa es esta realidad, se sienten observadas aunque no haya nadie más con vosotras) debe ser meditado con cuidado. 

Así que si un día en una comida familiar la invitas a decir algo delante de todas y no quiere, o si le propones hacer algo que siempre hacías antes pero se niega en rotundo y se enfada, o si explicas ante tus amigas estando ella presente algo sobre sus preferencias, debes saber que estás activando el interruptor de una vergüenza profunda que la va a hacer reaccionar visiblemente de inmediato y/o sentirse fatal aunque no lo parezca. Esto dependerá de si es una adolescente “hacia afuera” o “hacia adentro”. Si te has pasado por este post de mi Insta, ya sabes de qué te hablo. 

“Todo lo que tiene que ver con cómo creen que las ven las demás tiene un alto impacto en sus emociones y, por lo tanto, en su conducta”.

Con esto ya puedes entender por qué siempre quieren salir “perfectas” en las fotos, con el peinado del momento, la ropa del momento, y por qué se hacen mil fotos con mil filtros diferentes para encontrar la que más se acerca a lo que quieren proyectar de sí mismas. Y por qué las redes sociales son tan importantes para ellas.

Puedes imaginar por qué son tan pesadas con querer comprarse unos pantalones concretos, un vestido, unas zapatillas de deporte, etc. 

Y también puedes imaginar sabiendo esto el tremendo daño que el ciberacoso les puede hacer. Nunca les digas que “ya se pasará” o “no le des tanta importancia a lo que piensen las demás” porque, sencillamente, no pueden hacerlo. 

Todo lo que tiene que ver con cómo creen que las ven las demás tiene un alto impacto en sus emociones y, por lo tanto, en su conducta.

Si quieres decirle algo relativo a su aspecto, vigila mucho las palabras que usas y el momento en que lo dices, busca una manera de comunicarle lo que necesites que no implique un juicio o una crítica. 

¿Recuerdas algún momento de tu adolescencia en que te murieses de vergüenza? ¿Uno de los de “tierra trágame”? Piensa un momento en qué fue lo que provocó esas intensas sensaciones. 

Si has conseguido evocar ese momento, ahí tienes una buena referencia para recordarlo en tu día a día con las personas adolescentes de tu vida. Aquí te cuento uno mío

Déjame un comentario si te apetece, estaré encantada de conocer tu opinión 😍.  

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Foto libre de derechos de Pixabay.

11 comentarios en “La vergüenza en la adolescencia…”

  1. No te imaginas lo que me está ayudando con mi hija el ejercicio que hicimos en tu conferencia de cerrar los ojos y reconectar con nuestra adolescente. Situaciones que me crispaban los nervios ahora las enfoco desde otro prisma. Deseando participar en uno de tus talleres y seguir profundizando.

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    • Me alegro mucho, Eva, de que te esté funcionando. Esa es la intención de las conferencias y los talleres. Aportaros cositas útiles que puedan serviros y con las que podáis mejorar vuestra relación con vuestras hijas e hijos durante la adolescencia y acompañarlos y acompañarlas como necesitan y merecen. Espero verte de nuevo, un abrazo grande.

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  2. Hola! Yo suelo tener bastante presente la adolescente que fui, debe ser porque no me fue muy bien…. Sufri acoso escolar aunque en ese momento no se llamaba así ni yo sabía muy bien todas sus implicaciones. El caso es que creo que de momento lo llevo bastante bien con mi hija. También me gusta mucho leer todo lo que escribes. Un saludo

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    • Hola Esther, bienvenida. Las personas adultas recordamos habitualmente de dos formas nuestra adolescencia, en mi experiencia. Podemos hacerlo de forma positiva, asociándola mayoritariamente a nuestras amistades con recuerdos vinculados a ellas (salidas, fiestas, viajes, momentos de descubrimiento conjunto, etc.). O, por otro lado, podemos hacerlo de forma negativa, asociándola al rechazo del grupo o al acoso vivido por parte de nuestras iguales, como el caso que cuentas, por ejemplo. En todo caso, tener presente a nuestra adolescente nos puede acercar un poquito más a comprender la adolescencia así que te felicito porque no es fácil ni todas las personas adultas llegamos a nuestra adolescente rápidamente. La vida adulta es muy exigente y a veces se cobra un alto precio borrando los recuerdos que nos pueden ayudar a llegar a otras personas y comprenderlas. Gracias por contar tu experiencia, me alegro mucho de que te guste lo que escribo y de que te vaya bien con tu hija. Un abrazo.

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  3. Yo en este artículo veo reflejados a las típicas personas adolescentes….es decir…todo esto es lo ” normal”. Pero, ¿ qué sucede cuando uno se encuentra con el extremo contrario?…cuando la persona adolescente no cuida de si mismo….le cuesta llevar una higiene diaria, le da igual ponerse una ropa que otra….te lleva la contraria en todo…solo quiere la parte buena de la vida, pero pasa de sus responsabilidades…?. Y sin embargo, esta persona adolescente es buena persona, buen amigo, no da problemas comportamentales en el instituto….A todo esto cabe añadir que la persona adolescente de la que hablo es tdah y con timidez social extrema…¡¡¡que complicada se hace esta etapa !!. Gracias. Acabo de descubrirte ….seguiré leyendo la página. Un saludo.

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    • Hola Pilar, bienvenida. En primer lugar, decirte que lo que me comentas es habitual en la adolescencia. Si vas siguiendo mis artículos verás que estas conductas: llevarte la contraria, pasar de las responsabilidades, ser buen amigo, forman parte de lo habitual y lo que cabe esperar en la adolescencia. Lo cual no quiere decir que deba producirse todo de forma que nos sobrepase y nos sintamos agobiadas por la intensidad de la situación. Aprendiendo bien la adolescencia y teniendo presentes algunas pautas y cómo aplicarlas podrías acompañarla de forma agradable para las dos, sin demasiados sustos, sin culpas ni dramas y con responsabilidad. Si tiene diagnosticado un TDAH la cosa además tiene un plus añadido que ya debes conocer si has hablado con la profesional que la ha diagnosticado. La adolescencia, si le sumas ciertas circunstancias, puede resultar un tanto más complicada, pero hay maneras de acompañarla bien incluso en esas circunstancias. Respecto al tema de la higiene, que es lo que me ha llamado más la atención, si tienes profesional de referencia que ya la conozca y la trate, acude a ella para cualquier orientación. Una falta de autocuidado puede ser indicador de alguna cosa más, quizá no sea nada, pero nunca está demás si es algo que se va repitiendo. Las adolescentes no suelen descuidar su imagen habitualmente, por eso te lo comento. Mi recomendación es que acudas a tu profesional de referencia, que conozca vuestro caso para que os oriente y pueda determinar si pasa alguna cosa más o, por el contrario, está todo dentro de lo habitual. En cuanto a lo que comentas de la timidez social extrema, no sé si te han hecho algún diagnóstico profesional al respecto, pero si tiene amistades, y por lo que comentas deduzco que sí, es buena señal. Por lo demás, decirte que aunque es una etapa complicada, es importantísima y puede llegar a ser maravillosa para las dos. Si algún día te animas a venirte a un taller, verás que hay formas de acompañarla para que así sea. Si quieres estar informada puedes suscribirte a mi newsletter, al final del artículo tienes el link. Te mando un abrazo enorme. Cualquier duda, ya sabes.

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  4. Hola Sara, cómo me recomendaste estoy leyendo tu blog y la verdad es que es interesantisimo.
    Respecto a éste tema, mi hijo de 15 años tiene un poco de sobrepeso con los problemas que ello conlleva.
    No le importa en absoluto porque en diferentes ocasiones se lo he dicho con la máxima delicadeza posible y también la pediatra se lo ha advertido y él no hace absolutamente nada por corregirlo.
    Yo me pregunto si ésto es porque está encantado con él mismo tal y cómo es( lo cual me encantaría) o porque le falta confianza para luchar por perder peso ( lo cual me preocuparía bastante)
    Gracias por tus consejos siempre, un saludo.

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    • Hola Ali, me alegro mucho de que te resulte interesante. Pues, sin conocer los detalles de tu caso no te puedo responder, pero en esta etapa todo lo relacionado con la imagen puede ser delicado de tratar. En todo caso, sigue atenta a su conducta. Un abrazo.

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  5. Hola Sara!! Totalmente cierto! Pero la reacción a esa vergüenza es lo q no entiendo, pq así como mi hijo de 13 me dice: que vergüenza! Que todo el mundo me mira….., y yo le digo: anda, que no!! Y se queda ahí la cosa…. La mayor con 16, reacciona enfadándose y volviéndose borde, aunque haya gente delante…., ahora entiendo q es por vergüenza…., pero esas reacciones….me crispan!! 🙄😅😘😘

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    • Hola preciosa, es natural que esas reacciones te molesten, pero realmente no pueden evitarlo. Recuerda que no es personal, es cerebral. Recuerda que necesitan que las acompañes y que ellas aún no pueden hacer ciertas cosas, que te necesitan. Un abrazo bien grande!

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